sábado, 10 de noviembre de 2012

10 de noviembre: Vivir sin ti.


Querida mamá:
Y qué cuesta arriba se me hace vivir sin ti. Hay días que una intenta seguir adelante y pensar que es ley de vida, que hay que seguir. Leo continuamente reflexiones sobre la importancia de disfrutar el momento porque entre otras cosas, nunca se sabe cuándo nos va a tocar. Por eso y porque había ocurrido lo de Belén Langdon, decidí ir a ver a Pablo Alborán. Porque pensé que sería una bonita experiencia que debía vivir. Pero hay días que una no encuentra el sentido a nada. Papá está tan mal que ayuda poco. El caso es que casi “agradezco” verle así, porque a mi forma de entender es la manera de rendirte homenaje por tanto esfuerzo que has hecho en esta vida por tu familia, principalmente por él. Pero por otro lado, verle tan mal me duele, porque tiene una familia muy grande y aunque nosotros sus hijos ya hemos vivido lo mejor de él, sus nietos deberían poder disfrutar como lo hacían antes de que te marchases. Porque ellos han perdido a su abuela, pero parece que también a su abuelo. Y no es justo para ellos. Y todo esto me hace estar mal. Yo procuro cumplir con mis sobrinos como lo harías tú. Les compro cosas, les tengo su comida, los mimo, les hago lo que seguro tú les haría…pero sigo siendo “tita Nena” y no la abuela Nena.
Ayer  María me dejó impactada. Se sentó en mi ordenador y vio todas las fotos que tengo de fondo de pantalla en la que estamos las dos. De pronto me dice, “Tita Nena la foto que más me gusta es la que había de fondo en el ordenador de la academia, el que estaba en el salón. Porque se ve al abuelo y la abuela que se quieren mucho”. Me quedé muda mamá. Sólo tiene 7 años la niña para decirme eso. Y lógicamente me puse a llorar. Y la pobre me dice “NO he dicho nada malo ¿verdad?”. Fíjate sus tus nietos saben que de verdad han perdido a una persona buena que cuidaba de ellos con su propia vida. Y por todo esto, pues me cuesta vivir sin ti mamá. Porque te sigo necesitando… porque lo que más echo de menos son tus palabras, tus besos, tus abrazos…porque no hay un solo momento en el día que no tenga presente tu mirada, tu sonrisa…el tacto de tu piel, tus manos, tus brazos… lo recuerdo todo mamá y como lo tengo tan presente…pues lo echo muchísimo de menos. Porque no hay manera de hacerme entender que nunca más lo volveré a tener… y eso me machaca.
Te quiero mucho mamá, te adoro. No me olvides. Te necesito.
P.D: Te pongo la foto que María me decía.  

No hay comentarios:

Publicar un comentario