Querida mamá:
Te escribo la carta desde el ordenador de Miguel, así que no podré poner ninguna foto. Lo siento. He llegado a Madrid. Viaje rápido en el Ave, pero cansino. Se nota que he superado la barrera de los treinta y mi cuerpo me empieza a pasar factura. Mañana regreso al medio día, ya te explicaré todo bien.
El día de hoy ha sido intenso. Muy corto para todo lo que tenía que hacer. Estaba en la academia ensayando con los niños y con un dolor de cabeza que me iba a explotar. Estoy hablando con uno y pensando en otra cosa. Estoy algo superada.
Me han llevado a la estación Carlos y Chari. La verdad es que me ha venido de escándalo, pues tendría que haberme ido en taxi y quieras que no... pero nada más despedirme de ellos me he venido abajo. Sentía que necesitaba llorar, sentía que me estaba ahogando. Llorar en una estación de trenes no es raro...podían pensar que era tristeza de despedida, por eso me he dejado llevar y he llorado hasta deshagorme. Pero según iba teniendo pensamientos negativos, pensaba que lo realmente triste de todo esto no es que me "acosen" para pagar algo que no es mío, sino que estoy en boca de bancos, listas de morosos y recibiendo continuos mensajes y llamadas por la mala gestión de unos y por la irresponsabilidad mia de haber firmado algo sin leerlo.
No sé hasta qué punto me lo merezco. Creo que estoy pagando un precio muy alto por mi error. Me parece tan injusto que hoy mismo pensaba que lo iba a dejar pasar y esperar que me buscaran, declarar ante un juez y que me culpe porque sigo sin entender esta justicia y aún menos a los que gestionan los bancos. Pero cada vez que me hundo saco la cabeza de pensar que lo que de verdad me debe afectar es tu pérdida. A mi estas cosas del poder de la banca, de los "amigos" corruptos no puede desviar mi atención ante mi dolor por no tenerte conmigo.
Son tantas lágrimas en soledad las que he echado mamita... es tanto dolor el que tengo acumulado, tanta pena, tristeza...que sé que esto no puede terminar bien. Y como soy muy consciente de ello, me paro en seco para pensar en ti, recordarte e intentar sentirte. Porque tengo la certeza absoluta que no me hubieras dejado caer una vez más, porque sé que me cuidabas para evitar que esto me ocurriera y sólo por eso te lo debo. No puedo prometerte nada que no pueda hacer. Sí voy a prometerte el que lo voy a intentar. Pero poquito más.
Mañana grabaré en la academia algunos planos más del vídeo que estamos haciendo en solidaridad con todos los niños que tienen cáncer. Espero que cuando lo termine te lo pueda exponer. Va a participar Daniel Hierrezuelo, ya sabes que su hermana se marchó sólo cuatro meses antes que tú de lo mismo y que seguramente juntas estáis por ahí viéndonos "actuar" en nuestro día a día. Es un buen tío y está muy involucrado con la causa.
Te quiero mucho mamita. Demasiado diría yo. Creo que te lo dije en vida siempre. Y en el último año más que nunca, pero tngo una sensación dentro de haberme quedado corta. Por eso no puedo dejar de decírtelo. Te adoro. No me olvides. Ni a Pili.
No hay comentarios:
Publicar un comentario