Querida mamá:
Pues el primer mes del 2013 ya se esfuma. No te puedo decir
que me haya ido bien, porque no es el caso. Tampoco pretendo lamentarme de algo
que no es justo, porque sé de personas que no han conseguido superar esta
primera “cuesta” y yo sin embargo, sí lo he hecho.
Las sensaciones negativas que me rodean últimamente están
provocadas por el desconcierto. No hay peor enemigo la incertidumbre…porque lo
sabes pero no te lo confirman, lo intuyes pero nadie te lo dice…y la espera es “eterna”
y “agobiante”. Pero hay que seguir. Y tengo que seguir. Porque por mucho que me
queje, no va a correr más el tiempo. Porque por mucho que llore, las cosas van
a venir cuando tengan que venir. Sino, que se lo digan a Vodafone, que han
tardado un mes y doce días en devolvernos nuestra línea de teléfono con
internet y encima nos pasan la factura como si hubiésemos disfrutado de ello.
Estos días que nunca pierden.
Mañana tengo citado a todos los padres. Les explicaré la
nueva situación. Que no consigo tirar hacia delante, pues volveré a cerrar. No
me queda más que eso mamita. Pero te aseguro que voy a aguantar todo lo que
pueda para que esto no ocurra. No quisiera echar al traste un sueño por el que
he luchado y me he dejado muchas de mis expectativas en el camino.
Hoy toca poner en orden las cosas. Tengo “citas” médicas
pendientes sin pedir, tengo papeles que resolver y que no he podido hacerlo por
tanto lío como he llevado hacia adelante. Pero hoy toca “centrarme” un poco en
mis cosillas y arreglarlas, que falta me hace.
Te quiero. No me olvides. Ni a Pili.

No hay comentarios:
Publicar un comentario