Querida mamá:
Pues si ayer era un día atípico...el de hoy ya no te digo. Te escribo desde Madrid. Acabo de llegar. No estaré mucho tiempo...sí el suficiente para poder decir "estuve en Madrid".
La mañana ha empezado de estrés. Teníamos cita en el Materno de revisión de Anita, todos los días estoy "en pie" a las 8, pues hoy me he quedado dormida y me he despertado cerca de las 9. Ya todo ha sido correr. El médico era a las 9:40. La ecografía ha salido bien. No tiene ahora mismo afectado nada...el riñón va bien. Una nieta más solucionada. Ahora nos queda Carmen el día 24, esa me da a mi más miedo...vamos a ver. Después de llevarla al hospital, terminar de cerrarle a Papá la maleta que se venía a Madrid en tren a una reunión. Cuando me he dado cuenta, eran las 11:30 y no había desayunado.
Miguel se ha llevado de nuevo a los peques a la playa, Pablito escondido para no ir. Me he quedado con él y he aprovechado para hacer la maleta de todos ellos y comprar la cena del camino. Para comer, no me he comido mucho la cabeza, carne con patatas.
Después del caos de busca zapatos, ropa interior y ropa de los cuatro, me he sentado un rato en el ordenador. Ya enseguida ha sido la hora de la comida y después de fregar todo sólo me ha dado tiempo a hacer mi maleta, coger el ordenador y preparar niños. Los he bañado a todos y puesto el pijama para el camino...sabía que llegaríamos tarde. El viaje bien si no fuese porque he sentido dolores muy raros en el hombro. Ya llevo dos días, empiezo a creer que me he lastimado. Pero esperaré un poco más antes de hacer nada. No tengo más ganas de médicos.
Paralelo a todo esto he estado hablando con Pili. La semana que viene tiene su última sesión y se acabó. vamos a vernos a primero de agosto. Si el libro me sale finalmente... está dedicado a ella. Por ser tan luchadora y tan buena amiga. La resonancia de control es en septiembre. Tienes cuartelillo para centrarte ahora más en Isa que lo necesita. El miércoles pasa por quirófano. Terminamos con una y empezamos con otra. Esta maldita enfermedad se extiende como la pólvora. Sigo pensando que de todo esto tengo que sacar algo, pero el inmenso dolor que siento cada vez que oigo esta palabra... es odio hacia la enfermedad. Sé que el odio es pecado, pero es el único pecado que considero justo. Nunca podré entender esta enfermedad. No hay nada bueno que ver en ella.
En fin guapa... sólo quiero seguir pidiéndote que estés atenta. Yo quisiera dejarte descansar, que te lo mereces...pero somos tanto, que es muy difícil que pase un día sin pedirte algo. A veces, cuando te voy a pedir por alguna chorrada me digo a mi misma "para eso no la molestes, déjala" pero últimamente no son chorradas son grandes cosas. Por eso te pido que nos cuides guapa.
Acuérdate de Pili, papá, el cuñado y ahora especialmente de Isa. Nosotros en casa hemos creado una cadena de oración, como hicimos contigo. A las 10 nos ponemos todos en el whatsapp y os rezamos por ella, juntos hacemos mejor equipo que separados. Si a la misma vez rezamos los 16 que formamos el grupo, pues son 16 Padre Nuestros y 16 Ave María a la vez. Digo yo que algo más de fuerza hará. Lo haremos hasta que se opere y nos digan resultados.
Te quiero guapa, no lo olvides. Más que ayer...pero menos que mañana.
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