martes, 27 de agosto de 2013

28 de agosto: sobrinos que me quitan y me dan TODO!!!

Querida mamá:
Menudo día he tenido hoy. Empezó torcido la verdad y eso que me desperté con la mejor de mis sonrisas. Quería tener un buen martes…. A las 9 estaba citada en comisaría para sacarme el pasaporte. Llegué 5 minutos antes y me hicieron esperar en la sala de espera. Una señora más mayor que yo llegaba desesperada porque había perdido su DNI y venían los del seguro a arreglar los papeles de la muerte de su padre. El policía le decía que no se podía hacer el DNI sin cita. La mujer le decía que un compañero suyo la semana pasada le había dicho que podía ir hoy a hacérselo a primera hora y este policía le decía que eso no era posible. La mujer insistía y le dijo el policía que iba a preguntar a los que lo hacían. Al momento salió diciendo que la “jefa” había dicho que no era posible. Que no había hueco y que los papeles de defunción se podían arreglar en seis meses. Que pidiera la cita. La mujer cabizbaja abandonaba la comisaría recriminando al policía la poca humanidad por lo que le estaban haciendo.
De pronto me nombra el mismo policía y me dice que entre. Entro y “la jefa” me manda sentar con el compañero mientras ella alegremente estaba hablando con otro policía. En ese momento me dieron ganas de decir algo, pero pensé que no estaba en el mejor sitio para protestar. Todo sería utilizado en mi contra. “La jefa” hablaba de vacaciones, de comida familiares, y de series de televisión. Su compañero le decía “ayer fue un mal día porque se me rompió el ordenador con el que descargaba las películas” Me quedé blanca literal. De pronto me dije ¿habrá una cámara oculta? ¿Un policía haciendo descargas ilegales? Vamos, que ya sé yo que somos todos humanos, pero la delicadeza de contarlo en público cuando se suponen que son los responsables de que se cumplan las leyes… pero sin dejar mi asombro por lo escuchado me cabreaba más pensar que esa pobre mujer se había ido sin su DNI cuando en realidad estaba yo sola y “la jefa” charlando con un compañero. Nos quejamos por todo mamita, por todo… Los pequeños gestos marcan la diferencia y el de esta mañana ha sido un gesto muy feo. Me he sentido ofendida como ciudadana y como persona humana. Bien sabe Dios que no le he dado mi hora a la señora porque la siguiente era para el 17 de octubre y necesito el pasaporte para sacarme el billete de avión a Orlando… pero en frío me arrepiento. Tenía que haberlo hecho.
He llegado a casa quemada por lo vivido y tus nietos estaban todos alborotados. Me faltaba 45 minutos para irme a la academia y quería dejarlos a todos vestidos. No había manera. Dos de ellos se han enfrascado en una pelea y lo primero que han pillado ha sido mi Tablet. ¿Te imaginas lo que ha pasado? Pues eso… que me la han partido. La Tablet ha dejado de funcionar al momento. Sin opción a arreglo. He roto a llorar de tal manera que me arrepentiré para toda la vida. Me he enfadado conmigo misma por llorar por algo material. En un principio me ha dado pena porque fue un regalo de reyes pagado con mucho esfuerzo por Conchi, he pensado en ella, luego en las fotos que había dentro, en lo que había escrito y me he ido calentando hasta el punto de llorar como las niñas chicas. Regañé a los niños y alteré a Miguel padre bastante. Me he ido a la academia súper afectada pero nada más llegar he cambiado el chip. Se me notaba afectada porque había llorado, pero allí no he tenido tiempo para nada más que pensar en los niños. A mi vuelta, me esperaban todos tus nietos (lo de Ana, Conchi y Miguel), once en total con dos claveles cada uno en la mano. Uno blanco y otro rojo. Me pedían perdón y me daban las gracias por todo lo que hacía por ellos. Entonces he llorado más aún porque no tiene sentido que le dé importancia a lo material. Está claro que me hace falta y que es un marrón haberme quedado sin Tablet, pero yo no tenía que haberles regañado como lo hice ni enfadarme con ellos como también he hecho. Así que enseguida me abracé a ellos y listo. Todo olvidado. Vuelvo a ser su tita preferida. Detallazo el de Calasu, que su tío Pepe le ha regalado una Tablet estando en USA y me ha dicho que me la quede hasta que pueda comprarme una. No sé qué hacer, pero solo el detalle me ha enorgullecido.
Por la tarde y tras la academia me los he llevado de paseo. Primero a MariPepa que hacía mucho que no la veíamos, después hemos ido a casa de Conchi y hemos cenado en su barrio. Total que cuando he mirado el reloj eran las 10 de la noche. Entre duchas y pijamas me han dado las 11 y ahora me siento como si me hubiesen dado una paliza. Aunque tengo trabajo pendiente, he decidido dormir. Anoche volví a dormir muy poco y el cansancio empieza a pasarme factura. Así que he pensado en escribirte y acostarme. Mañana será otro día y vuelta a empezar.
Ya ves que el día no ha sido bueno, pero tampoco malo. Hoy he aprendido una lección; debo cuidar más de las cosas que quiero guardar. Los niños nunca dejarán de ser niños y se corre el peligro de que pase lo que ha pasado. Aunque no sé hasta qué punto me compensa haber perdido la Tablet cambiándolo por ese momento de todos en fila entregándome las flores y dándome un beso diciéndome “perdona, te quiero”.
Bueno guapa, te pido lo de siempre. Acuérdate de Pili, Papá, Isa, María, Cuñado, JJ y Carmenchu. Te quiero, no lo olvides, ni te olvides de mí.

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