Querida mamá:
Hoy se me ha echado el tiempo encima. Anoche cuando llegué
no podía ni teclear mi nombre, quizá porque casi me quedo dormida subiendo los
escalones de la casa. Estaba, literal, en estado K.O.
Ayer fue el día como te comenté. Al despertar hice en la
casa lo que la suegra ve, es decir, arreglar sillones, barrer por encima, las
camas y la comida. Había la comida familiar y tenía ensayo con los niños a las
11:30 de la mañana.
El ensayo al principio regular, los niños estaban parados,
pero poco a poco nos fuimos animando y la verdad es que me encantó como está
quedado. Está casi todo preparado ya para hacer ese pequeño gesto que marque la
diferencia. Al llegar a casa, estaba ya Conchi aquí pues era la hora de casi
comer y corriendo ducha y preparar todo para comer y celebrar los cumples
juntos. A las 4 jugaba el Málaga, papá lo puso en la habitación, pero es que tu
hijo Raúl se trae a los perros y no me gusta verlos metidos en la cama. Y como
los mete, pues preferí quedarme abajo para no sufrir. Ya sabes “ojos que no
ven, corazón que no sienten” aunque sentí y ví porque cuando fui a mi
habitación para vestirme e ir a la jura de posesión de papá, los perritos
habían dejado premio de caca y pipí en mi cama. Quería morirme. Sé que Raúl no
se dio cuenta…pero con lo escrupulosa que soy, el tener que limpiar la caca de
los perros me mató.
Después fuimos al acto de papá en el que juraba su cargo como Secretario General del Colegio de Médicos cuatro años más. Muy bonito. Lo recordaba
igual que hacía cuatro años. Pero como decía Ana, ¡cómo cambian las cosas en 4
años! Hace 4 años estuvimos todos allí, nos quedamos al aperitivo, vivía la
tata y tú sufrías con tus rodillas pero estabas. Sin embargo, cuatro años
después en el mismo sitio, ya no estabais tú ni tata y nosotros no tuvimos
ganas de nada. Así que nada más terminar nos vinimos para casa. Bueno, yo en
realidad es que tenía plan. Había quedado para cenar con Chari que era su
cumpleaños. Pero sentíamos eso, no tener ganas de nada.
Así que regresando a casa y ya llegaba tarde. Pero me
esperaron. Al final, regresé a casa a las 3:30 de la mañana. La verdad es que después
de la semana que he pasado no me venía mal salir y disfrutar de un rato con amigos…aunque
ahora el cuerpo me esté pasando factura y una pierna pida permiso a la otra
para poder caminar. Entre las agujetas del baile y el cansancio…estoy que no
tiro de mi cuerpo.
Y hoy espero poder descansar esta tarde. Ahora marcho
corriendo a Misa y luego celebra Antoñito su cumpleaños en Benalmádena con sus
amiguitos del cole. Vamos a ir para verlo y acompañarlo. Al regreso, espero
tirarme en el sofá y no levantarme hasta las 7 de la tarde que tengo que hacer
los horarios a limpio y enviárselo a los profes y alumnos. Mañana empieza la
verdadera acción en la academia. Se acabaron los “no tengo nada que estudiar” “no
me han mandado deberes” Desde mañana, mayores y pequeños tendrán que rendir a
buen ritmo para poder sacar el curso adelante. Les he dado margen, “cuartelillo”
como se dice por aquí, pero ya no puedo darles más. Ya hay que ponerse a tope.
Bueno mamita, te quiero mucho, no lo olvides ni me olvides. Acuérdate
de Papá, Isa, María, Carmenchu, Cuñado, JJ, Pili y sobre todo de Patricia.
Mañana entra a quirófano.
Te dejo la foto que nos hicimos en la jura de posesión de
papá hace cuatro años. No te olvidamos nunca MAMA. Te quieroooooo
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