sábado, 4 de enero de 2014

5 de enero: Carta a los Reyes Magos...



Querida mamá:

He pensado en escribirte la Carta a los Reyes Magos como cada año. Te encantaba que lo hiciese desde aquel año que gané el concurso, de eso hace ya 11 años. La verdad es que siempre que escribo pienso lo mismo “que te encantaba que lo hiciera”. Me pedías continuamente “escribe cariño, escribe” y eso hago ahora. Así que ahí va mi carta:

Queridos Reyes Magos:

Un año más os dejo mi carta. Una carta que por razones obvias no os pediré deseos materiales, aunque para ser honesta, tengo la certeza que los pajes de mi familia, se encargaran de ello.
Pero este año sí tengo muchos deseos que pediros. Son sueños que empujados por la ilusión y el esfuerzo espero que se cumplan.
Para empezar, voy a pedir el típico regalo generalista, deseo de todo corazón que las personas sean coherentes, que pese al dolor y la rabia que sienten por cómo estamos siendo dirigidos por nuestros políticos, sean capaces de usar toda esa energía para ser positivos y buscar la mejora de todo lo que nos rodea. Si todo el mundo decide dedicar su tiempo a criticar, enfadarse, manifestarse y quejarse…. No habrá cambio posible. Os pido que les hagáis entender que una gran parte del cambio depende de nosotros mismos. No es cuestión de ir en manada, sino de ser consciente de nuestra realidad y luchar por cambiarla.
Mi siguiente petición está relacionada con la asociación. Necesito que espurreéis sobre mi proyecto muchos polvos mágicos que hagan del trabajo una muestra de ilusión. Necesito que políticos, ciudadanos, familiares y amigos crean en la labor que hago y me apoyen. Necesito que entiendan que esto no es un arrebato que me ha dado a mi así porque así, sino algo consolidado y serio con lo que espero poder cambiar y ayudar a muchos jóvenes de la ciudad de Málaga. Necesito vuestro apoyo para sentir que puedo con esto y con todas las cosas que tengo en mi cabeza y que seguramente, pronto pondré en marcha.
Mi siguiente regalo está relacionado con mis sobrinos. Os pido mantengáis viva la ilusión de todos y cada uno de ellos. Que el dolor que sentimos por la pérdida de nuestra madre no impida la felicidad de los pequeños, porque mi madre misma, nunca nos lo habría perdonado. Espurrear a ellos con muchos polvitos de ilusión y a nosotros ayudarnos a ser fuertes ante esta adversidad que nunca creímos que llegaría y de la que no estamos preparados.
Os voy a pedir un regalo muy especial para mi familia: El AMOR. Volver a dejarnos un saco bien grande de este sentimiento tan profundo que nos profesamos los unos por los otros, un sentimiento que está por encima de nuestros defectos y errores, de nuestros enfados y personalidad. Un sentimiento que hace que cada sábado tengamos una comida familiar donde nos demostramos los unos a los otros que nunca estaremos solos. Que somos una piña, un grupo sin fisuras, una FAMILIA UNIDA. Que sigamos sintiendo este lazo de unión que va más allá de lo nunca imaginable.
Tengo una petición muy especial. Mi padre. No sé qué podéis hacer ni cómo. Pero hay que hacerlo. Os lo dejo en vuestras manos.
Y mi última petición… salud. Necesito que tengáis un poquito más de consideración este año con este regalo. Debisteis de pasar de largo todos estos años atrás y olvidaros de dejarnos de esto. Y lo necesitamos. Unos más que otros. Pero se necesita. A mí el dinero, os lo digo de corazón, que pase de largo. Tengo la suerte de estar bien rodeada y me he acostumbrado a vivir de la ayuda. No me supone nada no poder disponer de él porque no me falta de nada. Mientras no me falte para mis niños, yo estoy bien. Tengo donde comer, ropa para vestir… y la suerte de tener una familia que se preocupa que no me falte de nada. Pero sin la salud, todo cambia. ¿Para qué quiero el dinero si no puedo vivir la vida? Sin embargo…puedo vivir la vida sin tener dinero porque tengo la suerte de estar con la mejor familia. Por eso os voy a pedir un buen saco de ella.
En fin sus majestades, no sé cómo se repartirán la tarea, pero necesito que hagan todo lo posible por dejar mis peticiones. Prometo seguir siendo buenas los próximos 365 días para demostraros que no ha sido un error dejarme vuestros regalos.
Con Fe, cariño y mucha esperanza. Siempre. Nena.

P.D: Por cierto, por cierto…un último regalo. Hacer que quienes tomaron tan cruel e injusta decisión de poner las cuchillas en las fronteras de Melilla, revoquen su decisión y las quiten. Vulnera los derechos humanos de personas que ya de por sí están condenadas a sufrir más que otras por el simple hecho de nacer en África en vez de España.

Bueno mamita, aquí te dejo la carta. Tienes la suerte de estar entre los más grande, así que aprovecho tu enchufe para que la entregues personalmente. Te quiero, no lo olvides. Acuérdate de papá, Isa, Carmenchu, Pili, JJ y Cuñado.


No hay comentarios:

Publicar un comentario