sábado, 17 de noviembre de 2012

17 de noviembre: La lluvia me hace llorar de miedo...


Querida mamá:
La mañana ha amanecido fatal. Está lloviendo que en breve voy a necesitar una barquita para ir a hacer la compra. Hoy es de esos días que no apetece salir de casa… quedarse una todo el día tumbadita o relajada. Pero me da que eso no va a ser así. Pablito está como una moto y voy a tener que hacer algo para que se libere.
Por cierto mamita, ayer Conchi fue a Urgencias. Nada grave tranquila. Lesión en el hombro. Parece una tendinitis, pero de momento tiene que hacer reposo y brazo inmovilizado.
Mamita había empezado a escribirte la carta hace dos horas, pero de pronto ha empezado a llover cuando el famoso año del 89. He pasado mucho miedo. Estaba sola con tito Juan y Pablo. El agua ha entrado al jardín, mi coche inundado, y el sótano. Tú sabes que allí es donde los Reyes ponen sus cosas el día 6, pues imagínate lo que ha ocurrido. No daba abasto con el agua. He salido a la calle porque me daba miedo que se llevara el agua mi coche, y había personas mayores (Siempre son ellos los atrevidos) en la acera. No podían moverse. Los he tenido que ir a rescatar literalmente. Porque claro, quien se metía para dentro viendo que de verdad corrían peligro. Un hombre que estaba atrapado en su coche me ha ayudado porque eran dos. No han querido meterse en casa y los he llevado hasta cerca de su casa donde el agua no les cubría. Mientras los llevaba lloraba de miedo. Había dejado a Pablo en casa y me imaginaba las mil tragedias que ocurren estos días donde un mal golpe te lleva a lo peor. El agua por la rodilla, mojada completamente, temblaba de frío… no te exagero mami, miedo de verdad. Te pongo fotos de la casa, mi coche, supongo que podrás imaginar lo que he sentido. Ya está todo bien. Sigue lloviendo. Pero bueno, menos fuerte. Pablito se ha hecho pipi del susto. Ahora lo tengo sequito y con el piano. Me pide que deje de llover que tiene miedo. Yo he limpiado el sótano ya. Nada grave que deba lamentar. Mi coche se lo ha llevado Emilio, el hermano de Chari. Vive en cuesta y lo ha dejado en la puerta de su casa porque se espera que pase lo mismo esta tarde. Se oyen ambulancias, coches de policías y bomberos… ya te decía yo que hoy era un día para no salir.




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