Querida mamá:
Llevo más de 30 minutos para poder escribirte estas letras.
LO que me faltaba es que el poquito tiempo que tengo en el ordenador de Miguel,
tampoco funcione. Cada vez estoy más convencida que la “gafe” soy yo de todo.
Ayer fue el bautizo tal y como te dije. Estuvo bien mamita.
Sin duda fuiste la gran ausencia…pero estuvimos todos unidos, que es lo que
siempre has querido. Los niños disfrutaron mucho, porque fuimos a un parque de
bolas, bueno, al parque de bolas de tu hija Ana claro, y allí se pasaron horas
dando saltos y jugando. La verdad es que es la mejor opción cuando hay tantos
niños por medio.
Hoy termina el 2012. En otra ocasión y teniendo en cuenta
todo lo ocurrido este año, te aseguro que estaría deseando que terminara.
Porque sin duda ha sido el peor año de nuestras vidas. Sin embargo, no es mi
deseo dejarlo ir…no lo es mamá, porque a pesar de todas las cosas feas que me
han pasado, estás en él y desde ahora, ningún año en el que hayas formado parte
quiero dejarlo ir.
Hasta el 24 de mayo estuve contigo codo a codo. Cada minutos
compartido, cada médico, quicio, prueba, desayuno, comida, merienda, cena,
salidas al Carrefour, mercadona, mercaillo… cada noche en el hospital de los
últimos quince días de tu vida…todos han sido especial para mi. Cada segundo de
todo, se quedará siempre conmigo. Por eso, este 2012 estará siempre en mi.
Espero mamita que estés celebrando la Navidad como te
mereces. Como a ti te gustaba. Con gambas, jamón, buen queso… con todo lo que
te gustaba. Espero que hayas hecho a “salsa Nena” al niño Jesús como yo a tus
hijos y nietos. Espero, que seas todo lo feliz que te mereces. Dile adiós a tu
año de mayor dolor mami…y da la bienvenida al 2013, un año que no existirá para
ti ni un solo recuerdo doloroso. Todo será felicidad.
Te quiero mucho. No me olvides. Ni a Pili
No hay comentarios:
Publicar un comentario